Lo de tropezar dos (o tres, o cuatro) veces con la misma piedra no es casualidad si vamos siempre por el mismo camino. La piedra no se ha movido, pero actúa como un imán que te llama a ir por ahí una y otra vez. Maldita mente, malditos patrones mentales

Hace ya b...

Please reload

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now